En todas las culturas ancestrales este conocimiento era
sabido y por eso la divinidad en su forma femenina era sagrada y venerada. La
Diosa estuvo presente en las creencias de los primeros pobladores de la Tierra y
se la encuentra representada en forma de mujer y sobre todo como madre desde
tiempos muy remotos: en el paleolítico el hombre esculpía en piedra pequeñas
figuras con prominentes vientres y pechos lactantes como símbolos de fertilidad;
en el Antiguo Egipto las Diosas Isis y Hathor aparecen en numerosos relieves
coronadas con cuernos de vaca y discos solares, símbolos de la Diosa Madre. En
las culturas patriarcales como la griega y la romana también tenían infinidad de
deidades femeninas, como Gaia, la Diosa Madre universal y Madre Tierra según los
griegos, y Venus la diosa del amor para los romanos. En la India encontramos diosas madres como
Kali-ma y en la tradición Celta la diosa Anu-Danaa. Aunque en estas culturas también había deidades
masculinas, las deidades femeninas tenían un peso importante dentro de las
creencias y la religión.Así en Europa existieron sociedades matriarcales como la Celta o la Cretense donde la mujer podía ejercer papeles de peso como: gobernante, embajadora, guerrera, sacerdotisa, sanadora, consejera, maga, etc. sin que por ello le costara la vida como pasó después con la llegada del Cristianismo.
Muchas de esas mujeres que habían heredado poderes como la intuición o
la conexión con la Naturaleza y que se dedicaban a la sanación o a las artes
adivinatorias, fueron perseguidas por la Iglesia y acabaron en la hoguera
acusadas de ejercer la brujería. El
Cristianismo patriarcal no aceptaba la Antigua Religión, por lo que hizo todo lo
posible para hacerla desaparecer. Mientras que para los paganos la figura de la
mujer era considerada sagrada por ser creadora de vida, para los cristianos
simplemente era la portadora del pecado original y por lo tanto todo aquello que
tuviera que ver con la energía femenina era pecaminoso e impuro. Así
el papel de la mujer quedó totalmente anulado en todos los ámbitos y los lugares
de culto donde se adoraba a la Diosa fueron suplantados por iglesias y
monasterios cristianos. Sin embargo, a pesar de la lucha de la Iglesia por
eliminar toda creencia pagana, el poder femenino no desapareció del todo y ese
antiguo conocimiento ha perdurado durante milenios gracias principalmente a la
transmisión oral.
Actualmente
en esta época que llamamos “Nueva Era” están resurgiendo muchas religiones neo
paganas entre las cuales destacan la Wicca, el neo druidismo, la tradición de
Avalon, etc… En este artículo nos
centraremos en una de las tradiciones más antiguas del culto a la Diosa que ha
reaparecido en el Sur de Inglaterra desde hace bastantes años: la tradición
Avaloniana.
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